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un puñado de sal se voló tiembla el vidrio de la ventana que tiembla el espacio y el tiempo están llenos no existe el vacío que hace falta y estoy plagada de ausencias.
estoy, esperando la tormenta las hojas secas y la mugre se golpean la sal no sale del salero y unos dedos tiemblan sobre el vidrio despacio.
está lleno de espacios sin tiempo y tiempos que hoy no tienen espacio estoy ausente de algunas personas y ellas están ausentes de otras.
otras están atormentando otro tiempo
y yo en los segundos que cae la hoja.
nos muestran cómo vestir, hablar,
caminar, comer, coger y cagar.
nos hacen creer en esto y odiar
aquello.
nos dejan amar solo algunas cosas.
somos, con su permiso, una mínima
parte de lo que podríamos ser.
y cuando un día cualquiera, casi
imperceptiblemente, se nos escapa una parte de lo prohibido, nos
cazan, nos guardan, nos pisan, nos borran, nos tapan.
yo quería invitarte al cine, al teatro. quería volver a ver tu piel clara, tu sonrisa. dábanme ganas de conocerte entera. imaginaba tu cuerpo de mujer flaca. tenía ganas de abrazarte un día un poco más fuerte para sentir tus huesos aún estando cálidos. yo no sabía que querías tanto irte de acá. es cierto que me parecía extraña esa soledad no contada del todo. pero cómo iba a poner en duda tu soledad estando yo tanto en la mía. tal vez es raro ahora decirte que quisiera haber sabido más tu nombre, de dónde venía y qué hacías los domingos. verte con ropa de feria, ver tus pies de sandalias. tocar tu piel con mis pestañas, apoyar mis manos sobre tus espacios vacíos. cómo fuiste a parar ahí. brillantina en el asfalto. te hubiera soplado como una pluma. te hubiera contado un cuento de hados.
...Hoy te vi de espaldas. Pero eras tú dentro de unos años. El pelo blanco, los lentes, la forma de tu cabeza. ¿Será que siempre te vi de espaldas? Como si caminaras sin verme, y lo único que compartieras fuera tu pasado, pero tampoco tu pasado. Estás de espaldas y por lo tanto no compartís nada...
V
...No quiero perder este momento. No te conozco y tú tampoco. Veo tus ojos y son sólo ojos. Te escucho silbar y oigo una canción. Te veo caminar e imagino tus piernas debajo del pantalón. No sé si quiero algo más. No quiero perder este momento.
I
...Ya no sé dónde estás. Si estás en alguna parte. Bueno, sé que sí. Te observo sin hablarte, a través de la pantalla. Y muy de vez en cuando…te confundo entre la gente...
II
...Las flores no se murieron. Se murieron las paredes. Se murieron las cortinas. Se cayó el techo. Se desprendieron las hojas. Pero las flores no. Se desparramó la casa. Tuve que tirar las flores. Ya no tenía nada. Sólo tenía flores. Y tuve que tirarlas. Pero ellas están en todas partes. En el camino a la escuela y dentro de un libro...
III
...Me dejaste silencio. Te di de mí. Mis aires, mis células muertas. Te di de mí. Tú me dejaste silencio. No me hablaste. No me quisiste. No me lloraste. No me preguntaste si te quería. Me dejaste silencio. Me hiciste un chiste. Te alejaste caminando. Caminaste a mi lado. Fuiste, como uno más, como un transeúnte más. Yo no te hablé, porque masticaba silencio...
Ya nadie golpea a mi puerta Ni a mi ventana Tan sólo la hora me preguntan Yo quiero aumentar la apuesta No me importa perder Cuánto cuesta una mañana en la feria Qué me piden por un almuerzo Cuánto más por quedarse a lavar los platos y dormir la siesta Las manchas de mi casa ya son sólo mías Quiero construir un objeto imaginario que no sea un soliloquio Dialogo con mi heladera Nos pedimos permiso con las cucarachas Sola escucho la gotera del baño Quiero destapar a alguien más que a mí misma Contagiar una canción Equivocarme y que me corrijan en piyamas Vamos… que ya no sé cómo decirlo Que la soledad hace bien pero no tanto Que no tengo a quien mandar a cagar ni quien me vaya a buscar si me desmayo en el baño Que basta de payasadas y si se están escondiendo no quiero jugar más Pica por todos O aunque sea por uno…tú…vos…el que acaba de doblar la esquina…ah perdón, que perdés el ómnibus y llegás tarde a no sé donde…no mejor ni me digas… Está bien Me dicen mamarracho y no entiendo Me tocan la bocina para que vea el semáforo en rojo Quiero zambullirme en un infierno de tijeras que corten el tiempo Si no pueden con él espero que puedan conmigo Hoy se terminó la leche y desayuné frío.
cuando el viento cese, y la lluvia pare, y el sol salga, y todavía duerman todos... yo sé que voy a pararme en tu ventana y a amagar con caer para tocar las hojas.
Sin tiempo pero fabricándolo. Buscando hacer visible con las palabras lo que se esconde detrás de nuestra cotidianidad. Esperamos hacer llegar (y que nos lleguen) sensaciones, ideas y opiniones desde diversas perspectivas.