viernes, 15 de febrero de 2008

Venganza nocturna...

Ruido…esta noche hago ruido, quiero despertar al que duerme a mi lado y finge estar lejos… Esta noche incomodo…hasta que abra esos ojos, hasta que mire y reconozca que existe más que su sucio ombligo…

Río…esta noche te aturdo a carcajadas, río de tu cara sin palabras, finjo que me encantan esos chistes que no entiendo y ruego que imites nuevamente a ese ganso…

Esta noche canto…traigo la guitarra, encuentro el acorde más desafinado y te hago una serenata, en todos los idiomas, utilizando siempre las mismas palabras…

Leo…esta noche busco un cuento…leo a tu oído, te hago imaginar cada rostro, cada diálogo y cada sonido…y cuando estés por dormirte te despierto y te leo otro y otro y más otro…

Esta noche lloro hasta quedarme sin ojos…inundo la cama, me limpio con tu frazada y sollozo alto hasta que golpee la puerta el vecino…

Bailo… me subo a la cama, y con un pie en cada pared me cuelgo del techo y regreso dando giros de ballet hasta caer sobre tus pies…

Esta noche me cuestiono… genero una crisis existencial, te exijo respuestas, hasta que ninguna me convenza y te diga que no sabes nada…

Hambre…esta noche deseo comer…me preparo una ensalada y mastico a tu lado, mientras tratas de dormir…como hasta que el plato estalle en el piso y vuele el repollo en tu nariz…

Esta noche tomo… me emborracho, te lleno de estupideces, me vuelvo densa, y te vomito mi verdad…

Ruido…Esta noche quiero atrapar la atención, para que espere a que cerremos una vez más los ojos en el mismo instante y reconozca que es mi limpio ombligo el que ahora tiene el poder… por lo menos hasta un nuevo amanecer…


Bete en vacaciones buscando una revancha...

domingo, 27 de enero de 2008

sin sabor

El salero ya no tenía sal y tampoco quedaba rastro de azúcar en el azucarero.
Los granitos se habían ido cayendo de a poco, uno tras uno, en una pelea enredada por la dignidad…
La comida resultó insulsa y esperaba que el té no se evaporara antes de que lo volviera a probar.
Tratando de no pensar, golpeó a esa puerta, pero no hubo respuesta de sabor, de color, tampoco de aroma. El gusto se fue extinguiendo, hasta silenciosamente irse olvidando... y se olvidó de ser una vez más...
Caminó, corrió y hasta una vuelta carnero pretendió dar. Se sintió ridículo por querer, por probar, por buscar aunque sea por última vez.
Volvió y miró la taza, ya todo estaba frío. Pensó que no valía la pena inquietarse nuevamente en busca de esa sensación, tratando de vivir, revivir con excesos, pensar qué era lo que lo hacía feliz.
Él creía saber donde estaba el azúcar, él creía saber quién escondió la sal, él creyó hacer todo para encontrar, pero se fue pensando cuál fue el error…
Ella no sabía de dos, ella no quiso compartir, ella se guardó el sabor entre los dedos y cerró su mano sin avisar…
Bete...

jueves, 24 de enero de 2008

Inventario de ojos


Ojos abiertos, ojos cerrados,
ojos de sueño, ojos desentendidos, ojos mentirosos,
ojos perdidos, ojos caprichosos, ojos misteriosos, ojos enloquecidos,
ojos desalentados, ojos enfermos, ojos malos, ojos tiernos, ojos graciosos.
Ojos tristes, ojos mimosos, ojos distantes, ojos cansados,
ojos dispuestos, ojos avergonzados, ojos familiares, ojos desconocidos,ojos que no veo, ojos amigos, ojos conquistadores, ojos que buscan, ojos picarones, ojos desconcertados, ojos nostálgicos, ojos aburridos,
ojos marrones que un día fueron verdes…
Ojos que hablan, ojos que callan,
ojos que no dicen nada, ojos que dicen más que una palabra…
Muchas fueron las miradas que me dieron tus ojos,
todas seguidas de silencio tuyo, no mío, todas pueden ser mucho más de lo que me imagino, o ser simplemente miradas de tus ojos sin ningún sentido…

Beterraba hace mucho...


martes, 22 de enero de 2008

La vida así

Te extraño hasta los codos.


Con la cara, los cachetes y los labios.

Te extraño en bici y en la ducha.

En la olla y en la garganta.





Te extraño en mi tiempo y mi tiempo te extraña.





Qué triste es la vida así. Sin cariño.



Remo...

los peces se fueron de casa


los peces se fueron de casa. Nadaban acá desde chiquitos,

pero se fueron de casa.

Los vimos crecer, cómo se les ponían las escamas. Les enseñamos a mover la cola y a usar la aleta izquierda igual o mejor que la derecha.

Pero se hicieron grandes y fueron a la escuela. Todos queríamos que aprendieran a leer y escribir. No creímos que algún día se irían.

En casa la cocina era un estanque. Todos usábamos trajes de baño para estar ahí; era la zona familiar y pasamos muchos lindos momentos de remojo.

Ahora comemos sobre la mesa y ya nada es lo mismo.

Sin los peces esto se parece a un desierto: las algas se secaron, y con las caras resecas ya no podemos casi articular ningún movimiento.

Qué difícil es volver a caminar…

Los peces se fueron de casa y yo lo único que quisiera es que hagamos burbujitas todos juntos, algún día, de nuevo…


Remo...

amalia



Amalia se llena la boca de pasta de dientes y escupe sobre la pileta.

Estoy segura de que tiene la barriga llena de agua, la vejiga llena de orina, y quiere reventar pero no puede.

Amalia: no importa el color de tu pelo, ni el de tus ojos, no importa ninguno de los recovecos de tu cuerpo, que era hermoso. No importás tú, aunque insistas junto a la heladera o frente a la ventana.

La gente pasa y mira. Mira y no hace nada. Las personas quieren morirse de viejas y sin problemas. Como tú, y como yo.

Más conveniente sería que te cortaras el pelo y dejaras de ponerle tinta roja al shampoo. Más valdría que cuando te sientes a esperar que se termine la siesta, te vistas y no te quedes en camisón, ni semi desnuda.

Tu desnudez ya me da pena. Y te hablo como hombre, porque cuando te hablo, me hablo a mí misma. Tan original soy…

Amalia, no vuelvas a morirte nunca más. No vuelvas. Amalia, veo tu espalda, lisa y color ocre, sobre el colchón tirado en el suelo. Veo tu espalda y quisiera tocarte con mi mano. Dejar mi mano sobre tu espalda. Soltar mis dedos, dejarlos caer.

Amalia, la sábana te cubre recién cuando empieza tu cadera. Tu pelo largo sobre la almohada, un mechón a punto de resbalar por tu hombro derecho. Tu espalda levemente encorvada, acurrucada, pero larga, como un camino que se ensancha.

En lo que resta libre de la cama ya no hay nadie. Se ha ido. Tan rápida, tan invisible es su presencia. Y te ha dejado tan sola…yo no entiendo, ¿cómo es posible?

Quisiera acostarme junto a ti y morirme a tu lado. Amalia, duermo al compás de tus pulmones. Duermo, pero antes cuento una a una tus vértebras, y me enamoro.
Remo...

el puto vacío



Al fin vengo y digo.
Te digo a ti, hoja en blanco, pantalla en blanco, corazón en blanco. Pero no importa cuanto blanco halla, porque, en fin, estoy diciendo, y duele menos cuando digo. El blanco duele menos.

El vacío se expande. De la mente hacia fuera. El vacío se prostituye pero sin dinero. Se acuesta con todos y todas, todo le viene bien al vacío.

Eso no es prostituirse, eso es iniciativa.

El vacío toma impulso y busca. Encuentra rechazo, encuentra compañía. Un metatarso, que suena a dinosaurio y podría ser un hueso (o estamos equivocados), lo invoca a vaciarse.

El vacío que era mío me dejó por otra. Me cambió. Me abandonó y se fue en silencio, como de costumbre, llevándose la nada y el todo. Porque el todo era la nada. Y nada era mi adentro y mi vacío. Satisfecho por haberse ido, se olvida de mí y de nuestros recuerdos. Recuerdos insípidos, sin comienzo, sin fin ni medio; recuerdos sin historia ni personajes, vacíos como el espejo que le refleja.

Pero no cuesta esto de quedarse sin vacío. No es algo que haga falta, ni que se extrañe en la cama. De noche extraño lo opuesto al vacío, y eso es más difícil recuperarlo.

Recuperar la lengua y el olvido, la historia, el origen, el pasado en común. ¿Dónde está mi común? ¿Dónde está el tuyo y el suyo? Espero que no se lo haya llevado el vacío.

Al fin vengo y digo, y callo, recallo, redigo, invento tu vida, y te borro del mapa. Pero no quiero, borrarte del mapa. Te hablo y te oigo, mientras te estoy olvidando todo el tiempo. Porque todo el tiempo recuerdo, eso que ya se va a gastar…y en este lapso intermedio cuento hasta el infinito y antes de entrar, empiezo la cuenta, una y otra vez…qué difícil se gastan, los recuerdos míos son de los buenos…defecto de fábrica.

Remo...

martes, 8 de enero de 2008

...deseos... viejos... para... un... año... nuevo...

Correr más que para cumplir con el reloj… sentir sin miedo a lo que pasará mañana… quedarme en casa mirando el techo sin la culpa de que hay muchas cosas que hacer… caminar y no mirar el camino…sentarme en la vereda de pijama… poder creer…comer todo el día chocolate… sin aburrirme… no marcar encuentros, ir cuando intuya que es el momento… reírme y no sentirme cruel… llorar sin pensar que los motivos son insuficientes… soñar con la convicción de que ya es una realidad… acordarme mayormente de lo que me hizo bien… no escuchar los comentarios sin sentido… poder tomar sol sin usar protector… llegar a diciembre y no hacer retrospectivas… tomar sin emborracharme de pavadas y sin necesitar ir al baño… mirar y ser incapaz de recordar lo que duele… poder decidir y no mirar alrededor… vivir sin puntos suspensivos… hacer y no esperar respuesta… andar descalza hasta el anochecer… escuchar la radio sin los avisos… perder el celular y no necesitarlo… soñar despierta… que no se me queme la comida… ropa que nunca deje de servir…en realidad, ¿para qué usar ropa?... dormir durante casi todo el invierno… verduras con sabor a dulces… cumplir un año más sin sentirme envejecer… romper todos lo espejos y no tener siete años de mala suerte… dientes que se laven automáticamente… pies sin olor… antitranspirante vitalicio… insectos invisibles… dinero sin poder… pensar en la familia y no sentir nostalgia… entender al sexo opuesto más de una vez al día y sin perder la paciencia… enviar la carta que está en el último cajón… saber cuál es la carta que me queda por jugar… enfrentar los problemas con una carcajada sincera… creer que hay inocencia inocente… saber si existe el cielo o el infierno, o ambos, o ninguno… no tener que prender el calefón… seguir poniéndole pasto y agua a los camellos de los reyes… flores entre las baldosas… grillos que también sepan tocar guitarra… que mi amigo invisible se haga visible por un día… miradas sencillas… palabras francas… manos saltarinas… no esperar… confiar en la intuición... no querer saber… poder tropezar mil veces en la misma piedra sin causar daños… saltar y volar… amigos todos los días y todas las horas, a cada segundo… que la revancha venga de una vez por todas!... y... que nada de esto se relacione con lo que se deja llamar utopía…
...Beterraba...

viernes, 14 de diciembre de 2007

Hoy quería ser un deshollinador

(Después de unas largas vacaciones...algo de fines de setiembre:)

Hoy quería ser un deshollinador.
Y caminar por los techos de las casas, saltando los desniveles, resbalando por las ventanas.

Quería salir de la oficina. Tomarme un ómnibus aéreo y volar por encima de todas las calles para caer directamente en el agua gris del mar ese, que se ve allá.

Suavecito. Las lágrimas caen suavecito y calentito.

Quería tirarme por las chimeneas como por un tobogán. Limpiarme de cenizas. Ser una ceniza. Un carbón. Pintarles las caras a los de al lado, soplarles los ojos, pedirles perdón. Tocarle el pelo, hacerle una trenza, preguntarle qué hora es y a dónde voy. Abrir la puerta para no ir a jugar y en el corredor sacarme la ropa, doblarla, pisarla, meterla en un ojal. Vestirme de nuevo, gritar muy alto, romper las cámaras….no volver a llorar.

Y no lo hice. Me quedé sentada, pegada, doblada contra el respaldo insulso de la silla. Al lado de la ventana. En frente de los techos. Pegado al cielo. Mirando lejos y respirando hondo, buscando en el perfil de la de al lado una canción.

Hoy quería ser un deshollinador. Meterme en mis intestinos, navegar por los túneles de mi memoria, almorzar en mi estómago callado bajo el sol de primavera. Un refuerzo de salame. Un huevo duro con sal.

Quería escaparme de las palabras, de las teclas, de la luz interminable y apretar el botón. Tener una escoba mágica, barrer los pedazos de miradas, juntarlos con la pala, guardarlos en un cajón. Barrer las cenizas, subirme a la escoba, cobrar por mi trabajo y volar hasta ese mar…esa nube…esa gaviota…esos ojos…atravesar el iris, sentarme a esperar en la pupila, hamacarme en las pestañas…


y caerme en el infinito agujero negro de la eternidad.

Remolacha. (en remojo...comiéndose las haches)

lunes, 17 de septiembre de 2007

mi espejo: mil mujeres...

Rivalizo conmigo... me miro al espejo del mundo y no sé cuál de las mujeres que llevo dentro quiere hacerse ver hoy...y se pelean entre sí, una cincha para fuera, la otra tira para dentro, una grita impaciente, otra solloza sin aparente razón, una toca un acorde desafinado y la otra habla sin decir nada...

No las quiero escuchar pero el desconcierto que causan es tan atractivo y ambiguo que termino siendo un poco de cada una, así las dejo conformes a todas, inclusive a mí, y por un momento puedo suspirar y seguir...todo parece ser horizonte, llego a destino a veces sin saber cómo, me descubro con lo que queda de mí y de ellas, esas "locas" que me han ido moldeando y me persiguen, me encuentran, las encuentro y sin las cuales no sería...


Palabras de madre, hechizos de bruja, complicidad de amiga, comprensión de abuela, ceguera de enamorada, consejos de hermana, ilusiones de niña, instinto femenino; sombras y resplandores de otras tantas que no recuerdo, quizá porque hoy decidieron callar para renacer mañana, pero siguen actuando a través del silencio...

Me miran desde adentro del espejo, no quiero llenarlas de reclamos, tampoco abandonarlas. Me hago responsable de escucharlas, sentirlas y quererlas, formamos todas juntas siglos de herencias con olvidos y recuerdos.

Por eso a ellas les dedico este sencillo espacio, no las culpo, les agradezco el encanto y los tesoros, también los miedos; lo que debió haber sido, fue y será. Hemos aprendido a dialogar entre mis paredes mientras obedezco, trasgredo, sonrío, lloro, canto...y contra ellas y por ellas en este momento decido ser yo...

Beterraba, en alguna noche...

lunes, 10 de septiembre de 2007

Remolino, remolacha...

La calle y el vapor de estos días conspiró en contra de que escribiera por primera vez...miento,

también fueron sucediendo distintas cosas, cada una más disparatada e insólita que la otra, y se acumularon luchando entre ellas para ver cuál de todas merecía ser contada...
Y al final: ninguna. Es como cuando repetimos muchas veces una palabra en voz alta y pierde el sentido, el significado...pierde todo, y por algunos segundos parecería no haber existido nunca. Si fuera así de fácil, si sólo bastara con creer que tenemos poderes mágicos para tenerlos...

Tal vez la magia de las palabras sea suficiente...(aunque a veces desearía olvidarme de cómo se pronuncian o de qué quieren decir).

Estuve pensando lo de "beterrava"...y en cuanto a mí, sólo puedo decir una cosa:

"remolino, remolacha..." (te acordás de esa canción?) es como si la R rodara, rrrrrrrr, gruñiendo, y se arrastrara por el agua, el viento, el polvo, la gente....y se transformara en corriente, en tornado, en desierto y en multitud...como si no supiera quién es, ni qué quiere, como si se cayera, rodando, riendo, rugiendo, reventando las piedras y revéntandose...corriendo sin rumbo...huyendo rumiando...llorando risueña, muriendo de rabia, gritando ridiculeces al aire, escribiendo retoños de pensamiento que se deshacen, y ya no son más que palabras cuando alguien los lee...

Por todo eso, si algún día alguien me pidiera que fuera una letra (y ese día fuera hoy), eligiría esa R. Mientras tanto seguiría siendo un espacio en blanco, un paréntesis, unos puntos suspensivos...todas las letras del alfabeto desordenadas...o simplemente un signo de interrogación...

lunes, 3 de septiembre de 2007

buena elección...


Sin saber hasta hoy, puedo decir que me siento de alguna forma como una "beterrava o remolacha". Primero porque es así que se define este blog y segundo porque después de una breve investigación descubrí que se plantan en primavera, se cosechan en otoño y son muy sensibles al frío.
Lo anterior me hace pensar que de alguna manera debo pertenercer a la familia remolachera o beterravachera. Siempre me he preguntado por qué no hibernamos y salimos descansados a disfrutar la primavera, ya que en invierno tengo menos ganas de todo, lo que me trae como resultado una sensiblidad más solitaria, quizá también más sensible y tal vez parecida a la de la beterrava.

Además si fuera una, también me llamaría "Beta Vulgaris", lo que puede tener muchos significados y sonar como vulgar. Ah!! y tendría como primas a un millón de acelgas que son aún más vulgares dejándose llamar "Beta vulgaris ssp vulgaris"( y yo que las creía discretas!).

La cosa es que descubrí que la Remolacha o Beterrava en su versión azucarera hasta tiene un museo allá por España y puede transformarse tanto en azúcar como en colorante.
Y si fuera una beterrava de seguro soñaría con escaparme del cajón de la feria (eso si tengo suerte de llegar a uno) y poder pintar calles y muros de ese color rosado, medio violeta, medio vino, medio rojo, que aún no sé el nombre o es como otra de las tantas cosas que aún no tiene uno.
Ahora te toca a tí remolacha de aventuras...